Asuntos domésticos
Sábado, Septiembre 8th, 2007
En casa de mis padres, mi madre (especialmente) me educó para que fuese una persona ordenada, limpia y aseada, algo que funcionaba muy bien sobre todo cuando llevaba la zapatilla en la mano. En cuanto me quitaba la vista de encima, el caos aparecia en mis armarios, cajones y habitación en general.
Cuando me “hice mayor” y me independicé, entendí finalmente que cierto orden y limpieza eran absolutamente necesarios.
El problema aparece cuando no tienes tiempo para limpiar y ordenar todo lo que quisieras cuando tienes un trabajo que ocupa la mayor parte del tiempo, asi que hasta ahora, he hecho lo que he podido.
Cuando R decidió dar el paso y se vino a vivir conmigo me decía constantemente que no debía preocuparme, que el estaba en casa todo el día y que el podría realizar todas aquellas tareas que yo no podía. Pero lo cierto es que si, él está en casa todo el día, pero está trabajando. Yo tengo mis 8 horas de trabajo fuera de casa, pero el tiene sus 10, 12, 14… horas de trabajo, aunque sean en casa.
Todo esto qué significa? Que seguimos compartiendo las tareas, y que ninguno hace más que el otro. Vale, quizás yo paso el aspirador, friego el suelo, quito el polvo, limpio la terraza…pero ah señores!! el LIMPIA EL BAÑO!! y además se enfrenta a una pila monstruosa llena de platos!!! Es perfecto! y lo hace perfecto!!
Pero no es eso sólo lo que hace!! claro que no!
Por otro lado, yo no le cambiaría mis tareas por nada del mundo….limpiar el baño? argh!